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Fellipe Araujo
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Demand Genjunio de 20265 min de lectura

Por qué a las empresas de robótica les cuesta convertir demos en pipeline

Una gran demo no es un pipeline. La brecha suele ser un sistema que falta entre el interés del comprador y una oportunidad previsible.

Los equipos de robótica están obsesionados con la demo, y se entiende. El producto es genuinamente impresionante, y una demo potente mueve a la gente en la sala. Pero una demo que impresiona no es lo mismo que un pipeline que puedas prever, y confundir las dos cosas sale caro.

La fuga casi siempre está entre dos momentos: el instante en que se dispara el interés de un prospecto, y el instante en que ese interés se convierte en una oportunidad calificada y registrada. La mayoría de las empresas no tienen ningún sistema ahí. El lead cae en la bandeja de alguien, un comercial hace seguimiento cuando se acuerda, y la señal se apaga en silencio.

Arreglarlo no tiene nada de glamuroso, pero funciona. Define con ventas los criterios de oportunidad calificada, instrumenta el camino desde el primer contacto hasta ese punto, y haz que el traspaso sea automático en lugar de heroico. Ahora cada solicitud de demo entra en un pipeline que realmente puedes medir y prever.

Nada de esto requiere más presupuesto. Requiere hacerte dueño del sistema entre el interés y el ingreso, que es exactamente el trabajo que la mayoría de las empresas B2B técnicas se saltan, porque no es el trabajo de nadie hasta que alguien lo hace suyo.

¿Se te está fugando el pipeline entre el interés y el ingreso?

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